Victoria (Argentina) 16 de Diciembre del 2005
Mi nombre es Victoria, tengo 45 años, vivo en Mar del Plata (Argentina) y mi historia no resulta muy distinta a todas las que leo en diversos foros que visito respecto a esta enfermedad.Hace seis años empecé con molestias en la vejiga, pero me hacían distintos estudios y no me encontraban nada. Recuerdo que a finales del año 2002, las molestias empezaron a ser más severas, se me hinchaba el bajo vientre y llegaba a orinar cada quince o veinte minutos, esto sucedía 3 o 4 veces al año, otra vez me hicieron estudios y nada, me decían que era psicosomático y que fuera a un psiquiatra. Recién el año pasado empezaron los dolores en el piso pélvico, dolores que me tiraban prácticamente a la cama, llegué a estar sin dormir por casi dos meses, me daban de tomar toda clase de calmantes hasta que un día me planté frente al urólogo y le solicité que mirara bien mi vejiga, y entonces me hicieron la cistoscopia bajo anestesia general y a la semana llegó el resultado de patología: tenía cistitis intersticial. Incluso luego del estudio tuvieron que ponerme una sonda porqué la vejiga se había dilatado y no podía orinar, y como estaba deshidratada me tuve que internar en una clínica, porqué los médicos se asustaron más que yo.
Una vez diagnosticada me dieron para tomar el elmiron, pero por más que lo intenté no podía tolerar gastrointestinalmente la dosis diaria. En ese momento decidí viajar a la capital federal, al Hospital Italiano y un urólogo de allí me dio el tratamiento de la Heparina intravesical, pero lamentablemente me dañaba los riñones, así que luego de muchos estudios e interconsultas volví al elmiron (una pastilla por día) y casi por seis meses me mantuve asintomática, pero últimamente he sufrido muchas infecciones urinarias, por la falta de defensas de la vejiga y veré cual será el camino a seguir. He consultado también a un especialista de dolor, quién me ha dado tramaklosidol (una pastilla por día) y ataroxone 25 mgs a la noche y esto me ha ayudado mucho, junto con el elmiron. Pero la vejiga sigue inflamada.
Estimo que es sumamente importante la tarea de los especialistas en urología, no sólo para el descubrimiento temprano de esta enfermedad, sino para el correcto tratamiento de cada paciente, la contención de un terapeuta, y la comprensión del familiar más cercano, ya que sin mi marido no hubiera podido soportar tantos trances malos.
Seguiré luchando día a día hasta lograr aunque más no sea una mejor calidad de vida.Victoria Isabel Madoni
Mar de Plata, Argentina.